lunes, 14 de abril de 2008

The land of the free




Uno de los grandes espectáculos que vamos a presenciar en Tailandia son las veladas de Muay Thai. Se trata de un deporte de contacto que combina las piernas, puños, rodillas y codos para noquear al adversario. En el mundo occidental, este deporte se popularizó a través de la película de Van Damme, Kickboxer. Las raíces de esta disciplina se basan en el Muay Boran, variante tradicional y arte marcial al mismo tiempo.

Todos los días de la semana se celebran combates de este deporte de contacto en el estadio Lumpini, el Nou Camp de este arte marcial. Las entradas no son baratas, alrededor de 20 euros por un ticket en la zona media del ring, pero presenciar un combate en la meca del boxeo tailandés merece la pena. Hay que entender que se trata del deporte nacional, similar al fútbol en occidente, y los niños aprenden en el colegio este arte marcial durante las clases de gimnasia. El Muay Thai se ha convertido en el símbolo nacional de la historia y la identidad del Reino de Tailandia.

Navegando en Internet, he encontrado un gimnasio cerca de donde pensamos alojarnos que dan clases de Muay Thai para turistas y tailandeses. Obviamente, enseñan los rudimentos y técnicas básicas de este deporte a los turistas, la cuestión no es dejarlos KO´s (no tendría mucho futuro si esa fuera su filosofìa). Yo practiqué algo de kick boxing con anterioridad aunque ya no soy ni sombra del que era...
http://www.khaosanroad.com/nicole/nicolepage.htm

La idea es que los últimos días que nos queden en Bangkok, donde cogemos el vuelo, pasarnos por el gimnasio y practicar este milenario arte marcial. Digo a la vuelta porque no pienso que sea una buena idea iniciar el viaje con un par de costillas rotas o algún esguince fortuito. Y conociendo mi historial médico eso sería lo más factible.

Ahora sólo me queda la tarea más ardua de todas, (más aún que enfrentarme a una docena de luchadores profesionales), convencer a mi novia. Obviamente, ella simplemente se dedicará a pegarle al saco y aprender a dar un par de patadas. De hecho, siempre he pensado que todas las mujeres deberían de realizar algún curso de autodefensa en caso de ser agredidas. Aunque pensándolo mejor, no sé si es buena idea, porque cuando se enfada es mejor que no tenga nociones de artes marciales. Así que cuidado, por que voy a volver hecho un Van Damme!!!!!!






1 comentario:

Anónimo dijo...

ya sé. en cuanto vengas abres un gimnasio. tú tómate todas las clases que necesites que después lo vas a amortizar. ya verás!