sábado, 26 de julio de 2008

Kamikazes


Hoy por la manana, decidimos enfrentarnos al mayor peligro de Vietnam, su trafico. Ni corto ni perezozos, alquilamos una scooter Yamaha de puno (ya tenia bastante con esquivar peatones, motoristas, turismos, ricksaws y bicicletas para liarme con las marchas). Nuestra mision fue la de visitar las tumbas y pagodas que se encontraban a 20 kilometros de Hue, la ciudad en la que nos encontramos.
Al principio, uno esta aterrado de entrar en un cruce donde decenas de motoristas circulan en las cuatro direcciones posibles. Pero al rato, uno termina acostumbrandose. El truco consiste en conducir muy lento y que el resto de conductores te vaya sorteando.
El problema estriba cuando comienzas a confiarte de tus dotes de Pedrosa y de repente se te cruza una abuela, familia, guri o motorista sucida. Entonces, te la juegas en una milesima de segundo.

La anecdota de la jornada ocurrio nada mas salir del hotel. Iba por la avenida haciendome con los mandos de mi maquina cuando escucho el graznido de unos patos a mi espalda. Pienso que me estoy volviendo loco cuando me pasa a cinco centimetros un tio en una moto cargado con tres enormes cestas con patos chillando. Desde luego, el motorista tenia un claxon de primera...

No hay comentarios: