En tailandia, llevo una vida de monje budista. De hecho, hoy me he levantado a las 05.45 horas, aunque parezca increible, para ver a los monjes pedir comida por las calles. Su dieta consistira en los alimentos que los tailandeses les den (mas de una iglesia deberia de aprender de su ejemplo:austeridad y humildad).
A lo que iba, mi vida de monje, me levanto temprano, como poco y sano, me pateo las calles durante todo el dia como si estuviera de peregrinacion y me acuesto temprano, rendido del dia que he tenido. Es decir, que pecados me quedan los minimos, sexo el que me dejan y una cerveza Singha diaria...
martes, 15 de julio de 2008
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