sábado, 26 de abril de 2008

Doi moi



Si existe un país camaleónico en la faz de la tierra, ese es Vietnam. La trágica historia que ha sufrido esta nación durante todo el siglo XX no ha sido impedimento para que el país salga adelante. Ni siquiera el desastroso sistema comunista en el que vive ha podido impedir que Vietnam se desarrolle de un modo revolucionario.
Vietnam lucho por su independencia durante todo el siglo XX. Primero luchó contra los japoneses (Segunda Guerra Mundial), después contra los franceses (Vietmith) y finalmente contra los americanos (el famoso Vietcong o Charlie de las películas hollywoodienses). Una vez que el país fue reunificado por el ejército norvietnamita en 1975, esta nación asiática adoptó el modelo soviético, un sistema más "humano y desarrollado" que su vecino Chino Maoísta.

En 1985, comienza en la Unión Soviética la Perestroika (restructuración) y el Glasnot (apertura). El Gobierno Vietnamita no vio con buenos ojos estos cambios y siguió el modelo chino hacia el bienestar adoptado por Deng Xiaoping. Este camino se denominó Doi Moi (Renovación). Es decir, convertir el país en una economía de mercado bajo la dictadura del Partido Comunista. Actualmente, el país crece un 8% de forma anual (España creció el año pasado un 3,8%). En definitiva, libertad para ganar dinero pero carecen de la libertad para expresarse libremente. Sin embargo, en este mundo de contradicciones, los vietnamitas pueden conectarse a Internet libremente, tener su propio negocio y mantener relaciones comerciales con los países occidentales. En definitiva, Vietnam está poniendo las bases para convertirse en una democracia, una vez la sociedad haya alcanzado un cierto grado de desarrollo.

En resumen, los vietnamitas son gente práctica. Desechan lo que no les sirve y se centran en lo que funciona. Un ejemplo de ello. A pesar de la guerra contra Estados Unidos, el Gobierno comunista de Vietnam mantiene relaciones con Estados Unidos y un gran número de fábricas como Nike operan en este país asiático. Cuba no ha mantenido ninguna guerra contra Estados Unidos y lleva 40 años de bloqueo. Esto es lo que se denomina "el arte del Realpolitik".

miércoles, 23 de abril de 2008

Hip hop fusion



El moderno concepto de fusionar diferentes estilos de musica, cocina y cultura no sólo se ciñe al mundo occidental. Los países de Extremo Oriente sigue la moda de Occidente y los adapta a su propio universo. Aquí tenemos una muestra de un B boy americano que colabora con una b-boy vietnamita. La canción no es gran cosa pero muestra que a pesar de las guerras y los políticos, los jóvenes terminar por unirse a través de lo que les atrae y no lo que le dicen desde arriba.

domingo, 20 de abril de 2008

Sapa homestay

Gran parte de los turistas que han visitado Vietnam, recomiendan encarecidamente visitar la ciudad de Sapa, los alpes tonkinenses del sureste asiático. Aunque la ciudad ha sido literalmente invadida por turistas, las montañas y valles aún retienen la verdadera esencia de la vida rural de las etnias montañesas.


Por ello, hemos decidido realizar un tour de tres días de duración en estas montañas. Lo mejor de la excursión es que no vamos a dormir en hoteles sino con las tribus que viven en estas montañas, (en ingles homestay). Obviamente, estas aldeas reciben turistas de forma frecuente pero de este modo podremos intentar acercarnos un poco mas a la cultura de estos pueblos.

Una chica del foro de Lonely Planet estima que fue la mejor experiencia de su viaje:
"Dormir en casas de las etnias de las montañas es una experiencia impresionante. Solo te digo que después de cenar vino todo el pueblo a ver la tele, pues era la única casa que tenía televisión. Eran unas 30 personas en el salon y nosotros captábamos la atención del público más que la propia televisión, una experiencia irrepetible".

miércoles, 16 de abril de 2008

Go to hell




Un escritor de viajes de las guías Lonely Planet, Thomas Khonstmann, ha admitido que "hable bien de varios restaurantes tras mantener relaciones sexuales con las camareras, que escribí sobre Colombia sin haber estado siquiera en el país y que vendí drogas para poder sufragarme los gastos del viaje ya que Lonely Planet no pagaba suficiente".

Lonely Planet es la editorial más prestigiosa de guías turísticas para el viajero independiente. El principal activo de esta marca es la minuciosidad y la independencia de sus criticas (de hecho, las guías no contienen publicidad de ningún tipo por ese motivo). Con estas declaraciones, Khonstmann ha golpeado duramente en la línea de flotación de esta multinacional.
Sin embargo, esta anécdota sirve para sacar un par de conclusiones. Ante todo, que Lonely Planet es sólo una guía de viajes y hay que utilizarla como tal, y no como si fuera una biblia a la que hay que adorar (el primer libro que sacó esta editorial se le llama la biblia amarilla). Aunque suene estúpido, el libro está elaborado por escritores (que son personas) y pueden equivocarse o dejarse llevar por sus prejuicios o estereotipos como cualquier otra persona (éste se dejo llevar por las camareras y el éxtasis, por ejemplo).

Por cierto, un último apunte. Khonstmann saca esta semana un libro que se llama do travel writers go to hell?? (¿van los escritores de viaje al infierno?), donde cuenta todas sus peripecias y mentiras mientras trabajaba para LP. La cuestión es.. ¿hay que creerselo también?

lunes, 14 de abril de 2008

The land of the free




Uno de los grandes espectáculos que vamos a presenciar en Tailandia son las veladas de Muay Thai. Se trata de un deporte de contacto que combina las piernas, puños, rodillas y codos para noquear al adversario. En el mundo occidental, este deporte se popularizó a través de la película de Van Damme, Kickboxer. Las raíces de esta disciplina se basan en el Muay Boran, variante tradicional y arte marcial al mismo tiempo.

Todos los días de la semana se celebran combates de este deporte de contacto en el estadio Lumpini, el Nou Camp de este arte marcial. Las entradas no son baratas, alrededor de 20 euros por un ticket en la zona media del ring, pero presenciar un combate en la meca del boxeo tailandés merece la pena. Hay que entender que se trata del deporte nacional, similar al fútbol en occidente, y los niños aprenden en el colegio este arte marcial durante las clases de gimnasia. El Muay Thai se ha convertido en el símbolo nacional de la historia y la identidad del Reino de Tailandia.

Navegando en Internet, he encontrado un gimnasio cerca de donde pensamos alojarnos que dan clases de Muay Thai para turistas y tailandeses. Obviamente, enseñan los rudimentos y técnicas básicas de este deporte a los turistas, la cuestión no es dejarlos KO´s (no tendría mucho futuro si esa fuera su filosofìa). Yo practiqué algo de kick boxing con anterioridad aunque ya no soy ni sombra del que era...
http://www.khaosanroad.com/nicole/nicolepage.htm

La idea es que los últimos días que nos queden en Bangkok, donde cogemos el vuelo, pasarnos por el gimnasio y practicar este milenario arte marcial. Digo a la vuelta porque no pienso que sea una buena idea iniciar el viaje con un par de costillas rotas o algún esguince fortuito. Y conociendo mi historial médico eso sería lo más factible.

Ahora sólo me queda la tarea más ardua de todas, (más aún que enfrentarme a una docena de luchadores profesionales), convencer a mi novia. Obviamente, ella simplemente se dedicará a pegarle al saco y aprender a dar un par de patadas. De hecho, siempre he pensado que todas las mujeres deberían de realizar algún curso de autodefensa en caso de ser agredidas. Aunque pensándolo mejor, no sé si es buena idea, porque cuando se enfada es mejor que no tenga nociones de artes marciales. Así que cuidado, por que voy a volver hecho un Van Damme!!!!!!






viernes, 11 de abril de 2008

Globalización



Aunque Vietnam pueda parecer un país remoto e ignoto, la globalización ha acercado las modas y tendencias alrededor de todo el globo terráqueo y creado una versión doméstica de una idea universal. En cristiano, aquí podéis ver la versión vietnamita de operación triunfo. Como podéis comprobar los frikis son los mismos pero con diferente fisionomía.

Sin ir más lejos, en Polonia tienen un Risto Mejialde versión polaca, es decir, un maleducado que se mete con los concursantes para aumentar la audiencia del programa. Esa es la esencia de viajar Más se conocen otros pueblos, más nos damos cuenta que somos iguales en todos los aspectos, los buenos y los malos.

Presupuestos 2008


Solo espero que los presupuestos de mi viaje sean menos polémicos que los que ha aprobado el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María en el 2008. Pero vayamos al grano. Anna y yo hemos decidido tirar la casa por la ventana y hemos aumentado nuestro presupuesto hasta los 25 euros diarios. Digo tirar la casa por la ventana porque en Marruecos teníamos un gasto medio de diez euros al día (mejor no entrar en detalles).

El cálculo es el siguiente. Dormiremos en habitaciones de rango medio, que cuestan alrededor de diez euros (cinco por persona). Para desayuno, comida y cena disponemos de diez euros para darnos un festín tras otro. Y los diez euros diarios servirán para transporte, visitas a los templos y monumentos, tomarnos un par de cervezas vietnamitas, caprichos, etc, etc.

Tan sólo una vez tenemos la intención de saltarnos nuestro límite económico. Se trata del tour que pensamos realizar en la bahía de Halong. Tres días a bordo de un barco de semilujo (al menos, eso dicen) cuesta 107 euros por persona. Sin embargo, las reglas están para saltárselas y será nuestro gran capricho del viaje. Para los escépticos que duden de mi crucero de semilujo os dejo el link:
http://www.et-pumpkin.com

Los 25 euros pueden parecer un cálculo muy exiguo pero cabe recordar que Camboya y Vietnam son países mucho más baratos que España. 25 euros en este tipo de países es como gastar 75 euros diarios en España. Tailandia está mas occidentalizado así que los precios serán mayores pero no creo que el Baht, la moneda tailandesa, vaya a hacer un gran agujero en nuestra economía.

Por tanto, 25 euros por 45 días de viaje suponen 1125 euros, una cantidad bastante asequible para más de un mes y medio de viaje. Si le sumamos los 900 euros del avión y 100 euros más en diversos gastos que debemos realizar (vacunas, visados, etc), la cifra asciende a 2125 euros.

Además de nombre de película futurista, 2125 es una cifra cara o barata. Pues depende del ojo con el que se mire. Un coche vale 20.000 euros y nadie dice que sea un dispendio. Yo, desde luego, prefiero hacer diez viajes de este tipo que comprarme el último modelo de Renault (al menos mientras me dure mi Clio modelo pupas).

miércoles, 9 de abril de 2008

El señor de los anillos vietnamita










Cuando viajas a sitios que no puedes comparar a nada que hayas visto con anterioridad, tu imaginación tiende a asociar esos paisajes con lo que tienes almacenado en el subconsciente. Personalmente, gran parte de las fotos de Vietnam me recuerdan la película de El Señor de los Anillos. Aunque la película fuera filmada en Nueva Zelanda (es extraño que no apareciera ninguna oveja durante el rodaje), Vietnam evoca a la tierra media. por ejemplo, The crazy house de la localidad de Dalat recuerda de forma directa a los bárboles, esos seres que moraban en la intimidad del bosque. De hecho, parece que estas casas están a punto de salir corriendo. Si no me creéis, pinchar sobre las imágenes...

martes, 8 de abril de 2008

El Itinerario


Ver mapa más grande

Este va a ser el itinerario que vamos a seguir durante nuestro viaje en Asia. Como advertencia diré que nunca nos ceñimos al itinerario escrito y solemos cambiar de ruta a nuestro aire y según lo que nos digan otros viajeros (Es la ventaja que tiene eso de viajar a tu aire). Sin embargo, hay una serie de lugares y de actividades que queremos realizar bajo todos los conceptos como, por ejemplo, pasar un par de noches en la bahía de Halong, hacer senderismo en las montañas de Sapa, dormir con las tribus de los Hmong negros, visitar las ciudades imperiales de Hoi An y recorrer el Mekong río arriba a la búsqueda del Coronel Kurtz de Apocalipsis Now (lo sé, demasiadas películas americanas). De todos modos, una cosa son los planes y otra bien distinta lo que terminaremos haciendo.

Sanidad Exterior







Comienzan los trámites protocolarios pre-viaje. Ayer por la mañana, visitamos la oficina de Sanidad Exterior de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz. La verdad es que tras mantener una charla con el médico que te asesora sobre las enfermedades que acechan en el sudeste asiático, se te quitan las ganas de ir a ningún lado (como muy lejos a Costa Ballena y teniendo cuidado con las medusas).

Finalmente, el médico (que tenía pinta de profesor chiflado) nos recetó la vacuna contra la Hepatitis A, la fiebre tifoidea y la del tétanos-difteria. Además, tendremos que tomar la profilaxis contra la malaria. La medicación específica será dioxicilina, un medicamento famoso por los viajes astrales que da. Por lo visto, según cada tipo de mosquito se pone una medicación distinta pq algunos ya están inmunizados a las sustancias anteriores. Tendremos que tomarla un par de días antes de iniciar el viaje y no podremos dejarla hasta cuatro semanas después de la vuelta!!!

Según el profesor chiflado, "No tenemos que ponernos la vacuna contra la hepatitis B porque al ser pareja no nos hace falta". Es decir, que como no vamos de turismo sexual al sudeste asiático pues no vamos a necesitarla. De todos modos, Anna estaba un poco decepcionada porqueq quería ponerse más. Ha leído tanto de enfermedades raras que quiere una dosis completa de cada enfermedad asiática que exista. El médico considera que no es necesario la encefalitis japonesa al no estar en contacto con animales.

Ahora, sólo tenemos que ir a nuestra farmacia, pedir los fármacos y comenzar a inyectarnos veneno en las venas. Lo que uno tiene que hacer para visitar el paraíso...

domingo, 6 de abril de 2008

Backpackers Tales















Los alpes tonkineses, al norte de Hanoi, son uno de los lugares más deslumbrantes de Vietnam. En estas montañas, viven varias etnias que mantienen sus costumbres tradicionales, provenientes de China y Tíbet. Las etnias predominantes son los hmong negros, rojos, blancos, verdes o flor (se diferencian por el color de sus vestidos y su diseño), así como los dao, los muong, los nung y los tai.

Hasta aquí el cuento de hadas. Lo que no se dice es que el Gobierno vietnamita ha intentado realizar por todos los medios una vietnamización de estos pueblos. Es decir, que se ciñan al lenguaje y la cultura vietnamita. Para ello, ha usado la represión y la fuerza cuando lo han considerado necesario. Y no se puede decir que hayan utilizado un suave guante para ello.

Sin embargo, la llegada de los backpackers (mochileros) ha cambiado estos planteamientos de raíz. Encantados por el colorido, la cultura y las montañas de Sapa, donde habitan esta etnia, los backpackers han invadido estas montañas y traído sus preciosas divisas. Estos pueblos han pasado de un estado paupérrimos a la nueva meca turística-ecológica del país.

Por ello, el gobierno ha cambiado su mentalidad de forma radical. Ahora se dedican a promocionar la cultura, los trajes y los ritos ancestrales con el fin de traer más turistas y divisas a la región. El negocio ha llegado a tal punto que muchos vietnamitas de los pueblos de alrededor están usando estos vestidos étnicos para intentar conseguir una porción del suculento pastel.

La moraleja de esta historia es que el turismo de backpacker puede ser útil para los pueblos. Está claro que los dolares también pueden desvirtuar la verdadera esencia de un pueblo (los turistas son acosados por una multitud de hmong negros, rojos, verdes y blancos a la entrada del pueblo para que se les compre su artesanía). Pero seguramente, si se les pregunta a un hmong del color que sea, ¿que prefieren: los dolares o la represión?, la respuesta está clara. De la represión han pasado a la promoción de esta cultura como un atractivo más de Vietnam.

¿Quieres ser millonario?





Ya que no puedo ser millonario en España, y mucho menos en Europa, al menos me queda el consuelo de convertirme en un rico occidental en el sureste asiático.
Os pongo varios ejemplos de ello. Una habitación con televisión, aire acondicionado y frigorífico cuesta en Tailandia y Vietnam cinco euros por persona. Comer en un restaurante puede costar entre dos a cuatro euros depende si es comida asiática o internacional. De todos modos, la comida nunca suele ser un gran problema ya que hay puestos callejeros en cada esquinas donde puedes comprar todo tipo de especialidades locales por menos de un euro. Anna y yo, que somos forofos de probar platos novedosos y raros, vamos a estar en nuestra salsa (no os preocupéis que llevamos un buen anti diarreico).

En relación a los medios de transporte, un vuelo internacional entre Tailandia y Vietnam cuesta 40 euros por persona. En Vietnam, han habilitado un servicio de autobuses para guiris que cuesta en torno a tres euros cada 200 kilómetros. Un tren nocturno que cubre una distancia de 700 kilómetros no llega a los diez euros (otra cosa es que tu equipaje siga contigo cuando te levantes).

Sin embargo, hay determinados servicios que no son baratos y conservan un precio occidental. Se trata de todo aquello que sea sólo para turistas. Por ejemplo, la entrada para ver el templo de Angkor Wat en Camboya vale treinta euros. Además, cualquier tour organizado que uno quiera hacer para adentrarse en la selva, montar en elefante o visitar ruinas jemeres el precio se dispara alrededor de los 100 euros. Por ejemplo, en Vietnam hay unos moteros que se hacen llamar los Easy Riders y ofrecen tours en moto por las zonas rurales de este país. Piden por un viaje de tres días cerca de 200 euros. No tienen fe!!!

Nuestro planteamiento es el siguiente. Hospedarnos en alojamientos de tipo medio y buscar la comodidad a la hora de viajar. A la hora de pagar las excursiones, no repararemos en gastos ya que esas van a ser los grande recuerdos de este viaje.

sábado, 5 de abril de 2008

Picaresca camboyana

b

Aquí muestro dos ejemplos de como funciona la picaresca en uno de los países más pobres de Asia, Camboya. Se trata de trucos que intentan sacar al turista unos cuantos dólares, suficiente dinero para vivir una familia alrededor de un mes.

El trayecto entre Phnom Phenh y Siem Reap se puede hacer en barcaza a través de lago más grande del sureste asíatico, el Tonlé Sap. Cuando el turista llega al embarcadero de Siem Reap, tras ocho horas de viaje, hay una gran multitud de moto-taxis esperando con tu propio nombre escrito. Y no me refiero a un cartel donde ponga John o Maria sino un cartel donde pone Iván Bernal y Anna Czernichowska. Como es posible? Los propietarios de los hostales de Phomn Phenh, de donde tu provienes, han "vendido" tu nombre a otro hostal que tiene la intención de captarte. Si conoces el truco y sabes como funciona, "puedes pasar de ti mismo", pero el que no conozca como funciona esta picaresca, queda tan anonadado que suele irse en el moto-taxi que lo llevará al guest house que ha conseguido tu nombre.

El primer truco funciona a pequeña escala pero el segundo ya funciona a escala internacional. La carretera entre Siem Reap, que alberga el templo más grande del mundo (podeis verlo en la foto) y Bangkok es una de las más infames de toda Asia. Se trata de una pista en muy mal estado con numerosos socavones y sin asfaltar, sobre todo en el lado Camboyano ya que la parte tailandesa está mucho más cuidada. Este pésimo estado no tiene mucho sentido ya que Angkor Wat atrea anualmente a un millón de turistas y esa carretera podría ser un gran motor de desarrollo para la zona. Sin embargo, una empresa aérea tailandesa "realiza" generosas donaciones al partido político que se encuentre en el poder para que no arregle esta carretera. La razón es fácil de deducir. Esta empresa aérea gana millones diariamente con los vuelos entre Bangkok y Siem Reap y una carretera bien asfaltada no haría más que estropearles el negocio. Para que veáis que el progreso puede servir tanto de desarrollo o de freno para muchas comunidades.

jueves, 3 de abril de 2008

Los tuneles de Cu Chi




La Guerra de Vietnam fue un ejemplo de ingenio contra fuerza bruta. La potencia de fuego del ejército estadounidense era devastadora. Por tanto, el vietcong (vietnamitas comunistas) ideo una ruta de túneles para poder tender emboscadas y volver a un refugio seguro. Estos pasadizos llegaron a tener más de 200 kilómetros de longitud y fueron excavados a mano o con la ayuda de las escudillas con la que los vietnamitas comían arroz!!!

Los tuneles de Cu Chi es una de las redes más sofisticadas que construyeron los vietnamitas. Estaban ubicados a escasos kilómetros de Saigon y albergaban hospitales, puestos de mando, almacenes e incluso escuelas. Las entradas a los túneles lo podéis ver en el documental. Fácil acceso para un vietnamita e inaccesible para un americano. Además, la mayoría de las entradas eran imposibles de detectar.

De todos modos, los túneles no eran infalibles. Al final de la guerra, los americanos aprendieron a contrarrestarlos. Los temidos obuses perforadores, que explotaban una vez habían alcanzado de 10 a 15 metros de profundidad. Estas bombas provocaban auténticos terremotos que hacían que los túneles se vinieran abajo. Sin embargo, la retirada norteamericana ya había comenzado.

Os cuento todo esto por que cuando visitemos Saigon, una de las visitas obligadas es a los tuneles de Cu Chi (Anna aún no lo sabe). Además de enseñarnos Cu Chi, al final del recorrido tienes la oportunidad de disparar algún arma de fuego de aquella época (como hacen en el vídeo). Por tanto, voy a ver uno de mis sueños cumplidos, poder disparar un Kalashnikov, el rifle de asalto más mortífero del mundo.

Temblad Vietcongs ha llegado Mr Bernal!!!

En busca del paraíso perdido



Hace un par de días vi la película "The Beach", protagonizada por el actor Leonardo di Caprio y dirigida por el polifacético Danny Boyle (director de la mítica Trainspotting). La trama va de un mochilero, sediento de aventuras, que viaja a Bangkok para vivir al límite.

Una vez allí, Richard (Leonardo) se da cuenta que allí se hace lo mismo que en cualquier parte del mundo: Irse de marcha, pasear, ver la tele, en definitiva, tener una vida convencional. Sin embargo, en el hostal donde se aloja, conocerá a un fumeta que le dará un mapa que conduce a una isla paradisiaca, donde vive una sociedad en armonía.

Richard y una pareja francesa emprenden la verdadera aventura de buscar ese paraíso terrenal. Cruzan cientos de kilómetros a bordo de trenes, autobuses y barcazas para cumplir su sueño. Sin embargo, cuando encuentran la Isla, se dan cuenta que esa sociedad perfecta no es tan idílica como parece. Richard se da cuenta que por muy lejos que uno viaje siempre tendrá que enfrentarse a los secretos de la naturaleza humana...

Air Asia



Acabo de adquirir un billete por Internet de una low cost asiatica, Air Asia, para ir de Bangkok a Hanoi por cuarenta euros. Es, básicamente, el Ryanair del sureste asiático. Mientras que en el resto de compañías, este trayecto cuesta cerca de 150 euros por un vuelo de dos horas, Air Asia se ha convertido en el referente asiático de vuelos de bajo coste bajo el lema: "Now everybody can fly".

Además, esta compañía de Malasia dispone de una flota de aviones que cubre gran parte de los países de extremo oriente. La pega es que su base principal la tiene en su país de origen, Kuala Lumpur. De todos modos, desde Bangkok, puedes volar a Birmania, Malasia, Camboya, China, Indonesia, Tailandia y Singapur por menos de cien euros ida y vuelta.

Nuestro plan es el de pasar diez días en Tailandia y después, desde Hanoi, ir bajando por la costa viendo vietnam y Camboya. Finalmente, volveremos a Bangkok en autobús. Pienso que la mejor forma de ver un país es a través de su transporte local (con todos los pros y los contras que ello entraña). Sin embargo, el vuelo a Hanoi era esencial para salvar estos 1500 kilómetros.

Yo sólo le pido una cosa a esta compañia. Que el vuelo no se caiga y que no nos pierdan las maletas. De todos modos, he suscrito un seguro con la compañía, aunque por el precio de cinco euros no creo que vayan a solucionar muchos problemas. "Que Dios nos coja, confesados".

miércoles, 2 de abril de 2008

El templo de los Tigres

A dos horas en autobús de Bangkok, se encuentra la localidad de Kanchanburi, (kan para los locales). Esta ciudad es famosa porque fue donde se construyó el famoso puente sobre el rio Kwai, que no fue destruido como sucede en la famosa película.
Sin embargo, este sitio es también famoso por el monasterio Wat Pa Luangta Bua Yannasampano, más conocido como el templo de los tigres.

Hace varias décadas, unos niños descubrieron un cachorro de tigre huérfano en la selva. Su madre había sido cazada por furtivos y los niños no sabían muy bien que hacer con el cachorro. Tras buscar ayuda, sólo los monjes budistas se ofrecieron a cuidar del tigre. A partir de ese día, cualquier felino huérfano que se encuentra, se envía directamente a este monasterio budista.

De hecho, los monjes han domesticado de tal modo a los felinos, que estos se han convertido en lo que podríamos llamar "un lindo minino". Por lo visto y como podéis ver en la foto de abajo, los turistas pueden acercarse a los templos y acariciarlos como si se tratara de un gato de Angora.
No sé si tendré valor para tocar a uno de estos bichos porque un simple arañazo de uno de estos felinos de 350 kilos de peso es suficiente para mandarte directo al hospital para que te pongan la antirábica.

Lo mejor de todo es que los tigres amaestrados velan y rondan libremente por el templo budista. Desde luego, es la mejor protección contra cacos que se puede tener. El resto permanece en una cantera, donde se dedica a recuperarse de sus heridas, tomando el sol y como no, siendo la mayor atracción de este misterioso templo.

martes, 1 de abril de 2008

Laos no está al laó


No creo que vaya a ganar un concurso poético con la rima folclórica del titular pero he tomado la firme decisión de no ir a Laos. Tras echarle una miradita al itinerario que había redactado, me di cuenta que aquello parecía más una carrera contrareloj que un viaje para descubrir nuevas rutas. Pensé que iba a acabar diciendo: “pipi en Vietnam, que en Laos no tenemos tiempo”.

Finalmente, he tomado la decisión de no ir a Laos cuando me enteré que para pasar de Laos a Vietnam, tenía que tomar un autobús que tarda once horas, y a continuación, otro que tarda 24 horas más y que sólo sale tres dias en semana. Es decir, que para cruzar de un país a otro, tardaría alrededor de tres días en autobús. Y uno es masoquista pero no carajote.

Al final ha terminado por imponerse la razón. Ya cometí ese error en el primer Interrail que realice puesto que sólo veía capitales europeas. Y esta vez no quiero que sea así. Quiero disfrutar de las grandes ciudades, hacer senderismo en parques naturales, pasar el atardecer en ruinas jemeres y visitar sitios donde ser turista no sea sinónimo de masificación. Por tanto, pasaremos alrededor de once días en Tailandia, donde visitaremos el famoso puente sobre el río Kwai, haremos una excursión en la jungla con elefante incluido e iremos a un templo que tiene tigres sueltos por el recinto. En teoría, el 14 de julio volaremos a Hanoi (digo en teoría por que he pillado un vuelo por 40 euros con una Low Cost asiática) y allí comenzamos nuestra aventura vietnamita. De este modo, podremos descansar tranquilamente en la bahía de Halong (la foto pertenece a esa bahía), alquilar una motocicleta para conocer a los pueblos de las montañas y pasar un par de noches en algún pueblo perdido del Delta del Mekong.

Idiosincracia vietnamita


Vietnam funciona de la misma manera que el resto de países del este asiático. Un emprendedor tiene una idea rentable como puede ser organizar itinerarios para turistas a la bahía de Halong, fotocopiar guías de Lonely Planet para venderlas más baratas que las originales o montar puestos callejeros frente a los hostales de los turistas. A los tres meses, esa idea se ha difundido por todo el país y nacen una gran cantidad de negocios iguales, que se hacen la competencia los unos a los otros. Comienza entonces una lucha de precios que abarata este servicio. Como no podía ser menos, el sector turístico ha acaparado esta revolución empresarial en Vietnam ya que las divisas siguen siendo un maná divino.

Lo más destacable de todo es que Vietnam es un país comunista. Sin embargo, los vietnamitas han seguido la senda de sus primos chinos (a los que no pueden ver) y han optado por una liberalización de la economía a pasos agigantados. Mientras que en Cuba, los dirigentes aún no permitan que la gente tenga su propio negocio, los asiáticos han sido cien veces más inteligentes y hace décadas que han desechado las ideas que no funcionan como el marxismo puro y duro por una economía de mercado.